pues no logro oir los cantos de mi sirena querida.
¿Dónde te has ido mi dulce y bello pececito?
¿Has ido en la búsqueda de tu príncipe soñado?
La noches es más oscura sin la luz de tu belleza.
La noche alberga un eco más profundo sin tus cálidos cantos.
Necesito saber que estás bien
Necesito saber que nadas entre aguas de calma azulada.
Necesito oir tus pensamientos y fantasías más doradas.
Sigo aquí, colgado de una estrella de deseos
para cuando quieras soñar junto a mí.
Sé que soy oscuro y frío
pero la noche necesita estrellas como tú
que nos guíen hacia nuestro norte.
El Guardián
















